Una experiencia como voluntaria en economía social y solidaria en Buenos Aires
“Bueno, mirá es muy fácil llegar: te bajás en Carupá, ahí te tomás el 321 cartel rojo, después vas a ver un río, pues te bajás en el tercer puente, cruzás el río, te caminás tres cuadras y media hacia el lado de la Panamericana, vas a ver un casa azul pues esa no es, es la roja dos casas después.”
Una visita a una socia puede parecer algo fácil a primera vista pero para una no iniciada como yo se transformó en una aventura. Y con esta palabra podría resumir mi experiencia en Nuestras Huellas: una aventura humana ante todo. Nuestras Huellas es una ONG que trabaja en los barrios más desfavorecidos en la zona norte del Gran Buenos Aires. Hace tres años que trabajan junto a la gente de estos barrios que tienen un emprendimiento. Nuestras Huellas ofrece créditos solidarios a mujeres que tienen un microemprendimiento.
Nuestras Huellas trabaja en estos barrios con la metodología de los bancos comunales. Un Banco Comunal (BC) es una organización barrial autogestionaria compuesta, como mínimo, por siete personas, en su mayoría mujeres, que ya se encuentran desarrollando un emprendimiento. Sus integrantes, llamados socios, reciben una línea de crédito de crecimiento progresivo, realizan un ahorro periódico y reciben capacitación. Cada BC posee una organización interna plasmada en la Asamblea de Socios. Esta es coordinada por una Mesa Directiva conformada por tres socios, los cargos son rotativos. Mediante el ahorro los BC reproducen un crédito solidario y de fácil acceso para sus familiares y vecinos. Nuestras Huellas es corresponsable del funcionamiento del BC y es ahí dónde interviene la mayoría del trabajo. Ya que el trabajo de Nuestras Huellas no sólo consiste en dar crédito sino que acompaña las socias y al banco comunal en todo su proceso de crecimiento. El seguimiento a cada socia es una parte muy importante de su filosofía de trabajo, y como voluntaria pude participar en esta etapa que realmente me marcó.
Enseñanzas
Aprendí mucho de la socias, de la voluntad que tienen de hacer las cosas bien y armar un proyecto de vida. Me agradó y sorprendió, durante todo el proceso de acompañamiento, ver cómo las socias crecen como personas, adquieren una dignidad nueva. Aprenden a verse como personas capaces y esa es la diferencia que pude observar en el trabajo de Nuestras Huellas.
Nuestras Huellas entendió que responsabilizando a la gente se llega a mejores resultados, así en cada asamblea del banco comunal se busca capacitar a las socias para que puedan llegar algún día a autogestionarse. Durante mi experiencia de voluntaria asistí y coordine varias reuniones y más allá de los conflictos necesarios e inevitables se observé una real dinámica durante estas reuniones. Y cuanto más antiguo es el grupo más se observan relaciones de confianza y una verdadera democracia. Esta dinámica tiene el objetivo de instaurar una solidaridad más grande en el barrio, generar vínculos entre la gente, reestablecer el vínculo social entre los individuos. La persona humana antes del homus oeconomicus[1] es uno de los objetivos de la economía social y solidaria y es a lo que aspira Nuestras Huellas. Esta visión es la que marcó mi voluntariado en Nuestras Huellas. Aprendí lo que era confiar en la gente, en ver en cada persona, por más pobre que sea, que puede aportar algo y construir un mundo más justo.
Bera Marais
Toulouse, Francia
Se realizó en Brasil la II Conferencia Nacional de Economía Solidaria. Nuestras Huellas estuvo presente en nombre del Espacio Mercosur Solidario invitados por el Foro Brasilero de Economía Solidaria (FBES).
Junto a Daniel Bentancur (Uruguay), representante de la Red Especializada de Cooperativismo del Mercosur (RECM) y a Chilo Villarreal (México), representante de la Red Intercontinental de Promoción de la Economía Social y Solidaria de Latinoamerica (RIPESS LAC.), fuimos los únicos tres invitados internacionales para compartir el encuentro.
De este modo, el Espacio Mercosur Solidario se constituyó con su participación en una referencia para la articulación a nivel regional.
La conferencia estuvo marcada por muy buenos procesos democráticos con una alta participación, diálogo e intercambio. Se hicieron presentes 1600 delegados de todos los estados brasileros y 200 invitados.
La mayoría de los delegados eran representantes de emprendimientos, grupos asociativos y cooperativas, personas que desde las bases estaban totalmente empapadas de las discusiones que se venían realizando con una conciencia muy clara de su responsabilidad y representatividad como delegados.
Por último, desde el FBES comprometieron su participación en el encuentro del Espacio Nacional de Economía Social y Solidaria que impulsaremos en noviembre aquí en Buenos Aires, decididos no solo a compartir su experiencia de cómo empezaron, sino también para adentrarse en reflexiones y debates.
Aquí abajo una breve reseña del encuentro. Para más información pueden ingresar aquí.
Segunda Conferencia Nacional de Economía Solidaria
Cerca de 2000 personas – entre entidades, redes, gestores públicos y emprendedores/as - estuvieron reunidas en Brasilia entre los días 16 a 18 de junio, discutiendo y trazando metas para el futuro de la Economía Solidaria en Brasil y la región. En la mesa de apertura, a cargo del profesor Paul Singer, referencia en Economía Social y secretaria nacional de Economía Solidaria (Senaes), el marco legal fue uno de los puntos más citados por los conferencistas.
El encuentro tuvo lugar luego de cuatro años de la primera edición de la Conferencia. En su presentación, Paul Singer sostuvo que, en este II Encuentro, el número de participantes aumentó al doble, lo que muestra el poder de organización creciente entre los movimientos que hacen la base de la Economía Social.
“Las conferencias son formas de participación popular. Estamos sujetos a las limitaciones de la democracia representativa. Continuamos eligiendo. Pero ellos [los políticos] necesitan tener relación viva y cálida con la población, verdadero acto de todo lo se realiza en el país”, afirmó Singer.
José Carlos Monteiro, representante de la red de Gestores de ES, defendió el marco legal de la ES. “Necesitamos tener esa política como política de desarrollo para nuestro país. Por eso, el marco legal necesita ser urgentemente definido”, afirmó.
Además de mencionar la importancia de un marco legal que reconozca la ES, Anadete Reis, representando las entidades de apoyo y fomento, afirmó que la ES vive un momento muy positivo, contando más fuertemente con la integración de las bases, sea de los movimientos de Iglesia, de las entidades de clase, sindicatos, entre otros.
“Hace muchos años estamos diciendo que es posible construir algo diferente. Hoy podemos ver muchos frutos”, sostuvo.
Arildo Mota, que representó los Emprendimientos de Economía Solidaria (EES), reconoció los avances que el gobierno ha hecho en el área construyendo políticas públicas. Pero afirmó que aún hay mucho por hacer. “Tuvimos muchos avances, pero es preciso avanzar más”, afirmó.
Entre las demandas propuestas estuvieron: creación de un sistema público de ES, creación de un Fondo Público, y definición de espacio institucional de la ES.
Haciendo una retrospectiva del movimiento de la ES, Rosana Pontes, del Fórum Brasileño de Economía Solidaria (FBES), mostró cuánto ha crecido la organización entre entidades, emprendimientos y gestores públicos. “Hemos conseguido realizar encuentros, unir cada vez más a los integrantes de este movimiento. Hemos avanzado en las formaciones, el respeto social y por el medio ambiente, principio de la ES”, afirmó.
Este es nuestro convencimiento: otra economía es posible y hay que construirla. Porque sólo será posible en la medida en que nuestros pasos – unidos a los de muchos otros – caminen hacia allí. Y si lo primero fue soñar nuestra utopía con mucha fuerza, lo siguiente fue ponerla a andar. Por eso hoy nuestro horizonte está claro y se une al de muchas otras organizaciones y personas que trabajan día a día con las mismas esperanzas.
Así, luego de tres años continuamos andando y vamos dejando nuestras huellas por el sendero. Aquí queremos compartir con ustedes algunos pasos que nos alegran enormemente.
Para todas y todos
Recientemente, inscribimos para el monotributo social (MS), en nuestra propia sede, a 25 emprendedores, siendo una de las primeras organizaciones que tiene en sus manos la efectivización personalizada de esta política pública. El MS es una categoría tributaria para aquellas personas que estén realizando actividades económicas de producción, servicios o comercialización, y vean dificultada su inserción en la economía formal por encontrarse en situación de vulnerabilidad social. Una puerta de ingreso, una herramienta que juzgamos importante porque beneficia a muchas personas que en adelante podrán facturar, articular con el Estado y habilitar sus espacios de trabajo para aquellos que tengan locales. También la oportunidad de tener una obra social y realizar el correspondiente aporte jubilatorio. El costo del MS es de $35 por mes, ya que el Estado nacional subsidia el costo restante.
De este modo, nos constituimos en una de las primeras organizaciones en realizar estas inscripciones. Lo hicimos en nuestro propio espacio de trabajo al tiempo que nos comprometimos a acompañar el proceso que se abre para este nuevo grupo de emprendedores.
Caja de herramientas
En otras instancias que también van dejando mojones, en NH continuamos apostando a la formación. Por eso todo nuestro equipo de coordinadores empezó un curso/taller de 4 encuentros con la Lic. María Justa Mercau sobre herramientas de comunicación basadas en la Programación Neurolingüística (PNL). Es el segundo curso que hacemos con esta modalidad, siguiendo una línea iniciada el año pasado y que nos ha dado muchos resultados: principalmente para mejorar la calidad del laburo en la coordinación de los grupos.
Desde el pie
Por otra parte, en el marco del trabajo articulado que día a día sostenemos junto a otras organizaciones integrantes del Espacio Nacional de Economía Social y Solidaria (ENESS), realizamos el 22 y 23 de mayo el Curso de Promotores de la Economía Social y Solidaria.
Casi como una declaración sobre cómo pensamos la construcción desde nuestras organizaciones, el lema que nos convocó para las jornadas fue “Crece desde el pie” y en las mismas participaron más de 30 emprendedores provenientes de las distintas experiencias nucleadas en el ENESS.
Las jornadas se trabajaron en tres modulos: Economía Social y Solidaria, Estrategias de producción y Técnicas de ventas para la comercialización. Desde nuestro lugar, tuvimos la responsabilidad de estar a cargo del diseño y la coordinación del curso junto con nuestros amigos de Fundación Arte y Esperanza.
Iniciativas como éstas nos confirman cotidianamente la capacidad y la potencialidad que contiene el trabajo articulado en la construcción consciente de esta alternativa social. Fueron dos días que nos renovaron mucho la energía, la alegría y las ganas de seguir caminando y luchando día a día.
Así, además de la fuerza que encontramos en la posibilidad de compartir las experiencias concretas junto a otras personas a las cuales nos une la búsqueda de una misma utopía, fue muy jugoso para el encuentro el equilibrio logrado para trabajar contenidos conceptuales, técnicos y herramientas concretas para aportar al emprendimiento, a la labor de todos los días.
El clima y la mística que se generó en el grupo fue increíble. Los aportes que hicieron Isabel y Francisco, de la Cooperativa Pigüé, en estrategias de venta desde la comunicación y sobre organización y producción estuvieron muy buenos y claros.
Por último, nos queda para destacar el espíritu con el que vivimos las jornadas. Sólo pensar en las más de cien veces que entonamos la canción de Alfredo Zitarrosa que tomamos para dar nombre a nuestro encuentro – Crece desde el pie -, puede servir para pintar el encuentro y su colorido, festivos en la alegría que encontramos por compartir nuestro trabajo y nuestras experiencias junto a otros.
A seguir andando entonces, sin prisa pero sin pausa.