Este es nuestro convencimiento: otra economía es posible y hay que construirla. Porque sólo será posible en la medida en que nuestros pasos – unidos a los de muchos otros – caminen hacia allí. Y si lo primero fue soñar nuestra utopía con mucha fuerza, lo siguiente fue ponerla a andar. Por eso hoy nuestro horizonte está claro y se une al de muchas otras organizaciones y personas que trabajan día a día con las mismas esperanzas.
Así, luego de tres años continuamos andando y vamos dejando nuestras huellas por el sendero. Aquí queremos compartir con ustedes algunos pasos que nos alegran enormemente.
Para todas y todos
Recientemente, inscribimos para el monotributo social (MS), en nuestra propia sede, a 25 emprendedores, siendo una de las primeras organizaciones que tiene en sus manos la efectivización personalizada de esta política pública. El MS es una categoría tributaria para aquellas personas que estén realizando actividades económicas de producción, servicios o comercialización, y vean dificultada su inserción en la economía formal por encontrarse en situación de vulnerabilidad social. Una puerta de ingreso, una herramienta que juzgamos importante porque beneficia a muchas personas que en adelante podrán facturar, articular con el Estado y habilitar sus espacios de trabajo para aquellos que tengan locales. También la oportunidad de tener una obra social y realizar el correspondiente aporte jubilatorio. El costo del MS es de $35 por mes, ya que el Estado nacional subsidia el costo restante.
De este modo, nos constituimos en una de las primeras organizaciones en realizar estas inscripciones. Lo hicimos en nuestro propio espacio de trabajo al tiempo que nos comprometimos a acompañar el proceso que se abre para este nuevo grupo de emprendedores.
Caja de herramientas
En otras instancias que también van dejando mojones, en NH continuamos apostando a la formación. Por eso todo nuestro equipo de coordinadores empezó un curso/taller de 4 encuentros con la Lic. María Justa Mercau sobre herramientas de comunicación basadas en la Programación Neurolingüística (PNL). Es el segundo curso que hacemos con esta modalidad, siguiendo una línea iniciada el año pasado y que nos ha dado muchos resultados: principalmente para mejorar la calidad del laburo en la coordinación de los grupos.
Desde el pie
Por otra parte, en el marco del trabajo articulado que día a día sostenemos junto a otras organizaciones integrantes del Espacio Nacional de Economía Social y Solidaria (ENESS), realizamos el 22 y 23 de mayo el Curso de Promotores de la Economía Social y Solidaria.
Casi como una declaración sobre cómo pensamos la construcción desde nuestras organizaciones, el lema que nos convocó para las jornadas fue “Crece desde el pie” y en las mismas participaron más de 30 emprendedores provenientes de las distintas experiencias nucleadas en el ENESS.
Las jornadas se trabajaron en tres modulos: Economía Social y Solidaria, Estrategias de producción y Técnicas de ventas para la comercialización. Desde nuestro lugar, tuvimos la responsabilidad de estar a cargo del diseño y la coordinación del curso junto con nuestros amigos de Fundación Arte y Esperanza.
Iniciativas como éstas nos confirman cotidianamente la capacidad y la potencialidad que contiene el trabajo articulado en la construcción consciente de esta alternativa social. Fueron dos días que nos renovaron mucho la energía, la alegría y las ganas de seguir caminando y luchando día a día.
Así, además de la fuerza que encontramos en la posibilidad de compartir las experiencias concretas junto a otras personas a las cuales nos une la búsqueda de una misma utopía, fue muy jugoso para el encuentro el equilibrio logrado para trabajar contenidos conceptuales, técnicos y herramientas concretas para aportar al emprendimiento, a la labor de todos los días.
El clima y la mística que se generó en el grupo fue increíble. Los aportes que hicieron Isabel y Francisco, de la Cooperativa Pigüé, en estrategias de venta desde la comunicación y sobre organización y producción estuvieron muy buenos y claros.
Por último, nos queda para destacar el espíritu con el que vivimos las jornadas. Sólo pensar en las más de cien veces que entonamos la canción de Alfredo Zitarrosa que tomamos para dar nombre a nuestro encuentro – Crece desde el pie -, puede servir para pintar el encuentro y su colorido, festivos en la alegría que encontramos por compartir nuestro trabajo y nuestras experiencias junto a otros.
A seguir andando entonces, sin prisa pero sin pausa.